El actual modelo español de movilidad al trabajo, sustentando mayoritariamente en desplazamientos en vehículos privados, es ineficiente. Es una de las principales conclusiones de la XIII Jornada Anual del Observatorio del Transporte y la Logística en España (OTLE) celebrada el pasado jueves 23 de abril, en formato híbrido (online y presencial). La cita, de especial relevancia para empresarios, directivos y responsables del transporte interesados en la movilidad sostenible, la eficiencia operativa y los nuevos marcos estratégicos de movilidad al trabajo, contó con la participación de representantes de la Asociación Nacional de Empresarios de Transportes en Autocares (ANETRA).
Durante el encuentro, dedicado a los Planes de Movilidad Sostenible al Trabajo, obligatorios para grandes empresas a partir del año próximo, Sara Hernández, secretaria general de la movilidad sostenible, presentó un informe monográfico sobre el tema en el que se puso se manifiesto que estos planes son una herramienta cada vez más estratégica para reducir costes, optimizar desplazamientos, mejorar la productividad y avanzar en los objetivos medioambientales y sociales del sector.
Cada año los españoles pierden más de 420 horas en desplazamientos al trabajo, unos trayectos en los que además tienen lugar un 14% de los accidentes de tráfico. Representan, además, un gasto medio anual por hora de 3.877 euros, el 14,4% del total; el 90,9% de ese importe en vehículo privado, apenas un 8,9% en transporte público. De hecho, los datos oficiales indican que el 69,7% de la movilidad al trabajo se realiza en vehículo privado. En transporte público, que es más utilizado por mujeres que por hombres, solo un 11,9% de los desplazamientos al trabajo.
La jornada acogió, además, una mesa redonda sobre los retos y oportunidades de la implantación de estos planes, moderada por la periodista María Fernández Izquierdo. En ella participarán representantes del ámbito institucional, empresarial y social, como: Susana García Chueca, consejera de Movilidad Sostenible del Gobierno Vasco; Sara Fernández Quintano, subdirectora de Medio Ambiente de Mapfre; Rafael Aguilera, director general de UNO Logística; y Manuel Riera Díaz, coordinador técnico del Área de Acción Climática y Transición Ecológica Justa de UGT. Estas son algunas de sus principales conclusiones:
Adaptación sectorial. Las medidas de movilidad sostenible deben diseñarse teniendo en cuenta la realidad operativa de cada sector y empresa. En ámbitos como la logística y transporte, elementos como los turnos, los horarios fijos o la coordinación de flujos limitan el margen de flexibilidad y obligan a soluciones ajustadas a cada operativa.
Colaboración institucional. El avance efectivo de estos planes, requiere la implicación coordinada de todos los agentes involucrados, junto con el apoyo de las administraciones; pues estamos afectados por comunidades autónomas, ayuntamientos, administración central, trabajadores y centros de gran actividad.
Diálogo social. La negociación de estos planes con la representación de los trabajadores es un elemento central, tanto por exigencia normativa como para asegurar que las medidas responden a la realidad de las plantillas y sean aplicables.
Implantación progresiva. Más que en la sanción o en la obligación formal, el foco debe ponerse en la intención y aplicación gradual de las medidas, dando tiempo para testar su eficacia en el entorno laboral, donde lo teórico no siempre coincide con lo operativo o con la aceptación por los empleados.


















