La Asociación Nacional de Empresarios de Transportes en Autocares (ANETRA) analiza el efecto de las nuevas medidas de apoyo al combustible, prorrogadas hasta el 31 de diciembre, sobre la cuenta de explotación de las empresas de transporte de viajeros.
Según sus cálculos, realizados a partir del Observatorio de Costes del Transporte Discrecional de Viajeros en Autocar del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, los 20,1 céntimos por litro de apoyo conjunto previstos por el Gobierno representan un ahorro estimado de 1.130 euros durante el último trimestre del año para un autocar de más de 55 plazas que recorre 75.000 kilómetros anuales. Una cantidad que, aunque contribuye a reducir la factura del carburante, resulta insuficiente para compensar el fuerte encarecimiento del gasóleo registrado durante 2026.
La asociación estima que, incluso después de las ayudas, tanto las anteriores como las actuales, el encarecimiento del gasóleo podría elevar en unos 5.650 euros el coste anual de combustible de un autocar de más de 55 plazas en 2026, respecto a mantener los niveles de enero.
La prórroga hasta el próximo 31 de diciembre de las ayudas extraordinarias al combustible, aprobada mediante el Real Decreto-ley 25/2026, de 29 de septiembre, proporciona un muy limitado alivio económico a las empresas de transporte de viajeros por carretera, habida cuenta de que no elimina la enorme presión que el encarecimiento del gasóleo ejerce sobre su rentabilidad.
Así se desprende de un análisis elaborado por la Asociación Nacional de Empresarios de Transportes en Autocares (ANETRA), que ha trasladado las medidas aprobadas por el Gobierno a la cuenta de explotación de un autocar tipo, tomando como referencia los parámetros establecidos por el Observatorio de Costes del Transporte Discrecional de Viajeros en Autocar del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
El objetivo del estudio es cuantificar el efecto real de las medidas por vehículo y empresa, teniendo en cuenta tanto las ayudas directas como las reducciones fiscales que se aplican al combustible, y ponerlas en relación con el incremento de costes que viene soportando el sector.
A diferencia de un primer ejercicio de cálculo realizado por la asociación, que comparaba los costes de comienzos de año con los correspondientes a un escenario de gasóleo a 1,865 euros por litro, el nuevo análisis incorpora la evolución mensual del combustible y las medidas fiscales y ayudas extraordinarias aplicadas durante 2026.
El resultado apunta a un sobrecoste neto anual del combustible próximo a 5.650 euros por autocar, aun considerando los mecanismos públicos de apoyo al sector.
Se trata de una estimación condicionada a determinadas hipótesis, especialmente en relación con los precios del último trimestre del año, y no de una cifra definitiva de los costes realmente soportados por las empresas.
Un sobrecoste estimado de 3.425 euros hasta septiembre y otros 2.225 en el último trimestre
Para realizar el análisis, ANETRA ha tomado como referencia el autocar estándar de más de 55 plazas definido por el Observatorio de Costes del Transporte Discrecional de Viajeros en Autocar del Ministerio.
Este modelo contempla un recorrido medio de 75.000 kilómetros anuales y un consumo de 30 litros de gasóleo cada 100 kilómetros, lo que equivale a 22.500 litros al año o 1.875 litros mensuales, suponiendo una distribución uniforme de la actividad.
A partir de esas magnitudes se ha estimado el coste efectivo del combustible mes a mes, tomando como referencia los precios del gasóleo publicados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y teniendo en cuenta las variaciones impositivas y las ayudas al transporte profesional aprobadas durante el año.
Según esta reconstrucción provisional, el sobrecoste acumulado entre enero y septiembre se situaría en el entorno de los 3.425 euros por vehículo, respecto al coste que habría supuesto mantener durante todo ese periodo el precio efectivo de referencia de enero.
Para el último trimestre, ANETRA ha elaborado una proyección que presupone que el precio del combustible antes de impuestos se mantiene aproximadamente en los niveles de septiembre, aplicando a continuación las reducciones fiscales y ayudas previstas en la normativa.
Bajo estas condiciones, el incremento adicional de la factura del gasóleo entre octubre y diciembre rondaría los 2.225 euros por autocar.
El resultado conjunto de ambas magnitudes sitúa el sobrecoste neto estimado para 2026 en aproximadamente 5.650 euros por vehículo, incluso después de considerar las ayudas extraordinarias.
La cifra podría variar si el precio del carburante evoluciona de forma diferente a la prevista, si se modifican las condiciones fiscales o si el consumo efectivo de las empresas difiere de los parámetros utilizados por el Ministerio.
El impacto podría superar los 56.000 euros en una empresa con diez autocares
La dimensión económica del encarecimiento resulta especialmente significativa al trasladar el cálculo al conjunto de una flota.
Para una empresa con cinco autocares de más de 55 plazas y las características de explotación consideradas, el sobrecoste anual estimado del combustible se aproximaría a los 28.250 euros.
En una empresa con diez autocares, alcanzaría los 56.500 euros, mientras que para una flota de veinte vehículos podría situarse en torno a 113.000 euros.
Estas cantidades se refieren exclusivamente al incremento de la factura del gasóleo, una vez tenidas en cuenta las ayudas y medidas fiscales consideradas en la simulación.
No incluyen las posibles variaciones experimentadas por otras partidas de la cuenta de explotación, como personal, seguros, financiación, mantenimiento, neumáticos o adquisición de vehículos.
Por tanto, el impacto total sobre los costes empresariales podría ser superior si esas otras partidas también se encarecen.
Cómo quedan las ayudas al gasóleo hasta diciembre
El Real Decreto-ley 25/2026, de 29 de septiembre, prorroga durante octubre, noviembre y diciembre las medidas extraordinarias destinadas a paliar el incremento de los precios de los carburantes.
Para los vehículos acogidos al régimen de gasóleo profesional, las ayudas se articulan mediante dos instrumentos complementarios: una reducción temporal del Impuesto sobre Hidrocarburos, que se refleja directamente en el precio del combustible, y una ayuda extraordinaria por litro consumido, gestionada posteriormente mediante el procedimiento de gasóleo profesional.
Según el esquema inicial recogido en la Circular Informativa 20/2026 de ANETRA, el apoyo conjunto se mantiene en 20,1 céntimos por litro durante los tres meses, aunque cambia la distribución entre reducción fiscal y ayuda posterior.
| Concepto | Octubre | Noviembre | Diciembre |
|---|---|---|---|
| Reducción fiscal | 0,151 €/l | 0,081 €/l | 0,011 €/l |
| Ayuda extraordinaria | 0,050 €/l | 0,120 €/l | 0,190 €/l |
| Apoyo conjunto | 0,201 €/l | 0,201 €/l | 0,201 €/l |
El cálculo toma como referencia la imposición de 0,33 euros por litro correspondiente al régimen de gasóleo profesional, y no el tipo ordinario del Impuesto sobre Hidrocarburos.
La norma contempla igualmente un mecanismo de salvaguarda vinculado a la evolución interanual del IPC del gasóleo, que puede modificar el reparto inicialmente previsto entre reducción fiscal y ayuda extraordinaria, manteniendo el apoyo conjunto en torno a 20 céntimos por litro.
Las ayudas del último trimestre representan unos 1.130 euros por autocar
Aplicando el apoyo conjunto de 20,1 céntimos por litro a un consumo estimado de 1.875 litros mensuales, el efecto económico de las medidas alcanza aproximadamente 377 euros por vehículo y mes.
Para el conjunto del último trimestre, el beneficio teórico asciende a 1.130,63 euros por autocar.
En una empresa con diez vehículos de estas características, el apoyo conjunto equivaldría a unos 11.306 euros entre octubre y diciembre.
Estas cantidades no deben confundirse con el importe de una transferencia directa de la Administración, puesto que una parte del beneficio se materializa mediante la reducción fiscal aplicada al carburante.
También es importante distinguir el efecto trimestral de las ayudas del sobrecoste anual estimado por ANETRA. No resulta correcto restar directamente los 1.130 euros de ayuda trimestral a los 5.650 euros de sobrecoste anual, puesto que la simulación de estos últimos ya incorpora el efecto de las medidas de apoyo previstas durante el ejercicio.
Por tanto, las ayudas reducen el coste efectivo soportado por las empresas, pero no consiguen devolver la factura del combustible a los niveles existentes al comienzo de 2026.
Una estimación condicionada a la evolución de los precios
ANETRA subraya que los resultados del análisis deben interpretarse teniendo en cuenta las condiciones en las que se ha elaborado.
En primer lugar, el cálculo considera un vehículo tipo con un kilometraje y un consumo medios establecidos por el Ministerio. Las empresas pueden presentar diferencias significativas en función de la antigüedad de sus autocares, el tipo de servicio, los recorridos realizados, las condiciones de circulación y su actividad efectiva.
En segundo lugar, la estimación correspondiente a enero-septiembre se basa en una reconstrucción de los precios mensuales del gasóleo y de los regímenes de ayudas aplicables, que debe considerarse provisional hasta completar la conciliación de los cambios fiscales y las compensaciones efectivamente correspondientes a cada periodo.
En tercer lugar, los meses de octubre, noviembre y diciembre constituyen una proyección. Para ellos se presupone que el precio del gasóleo antes de impuestos se mantiene aproximadamente en el nivel considerado para septiembre.
Por último, se mantiene constante el descuento comercial utilizado como referencia en el Observatorio y se presupone que la empresa reúne los requisitos para beneficiarse de las ayudas consideradas.
La metodología distingue entre reducciones fiscales ya incorporadas al precio en surtidor y ayudas percibidas posteriormente, para evitar contabilizar dos veces un mismo beneficio.
De esta manera, los 5.650 euros representan un escenario estimativo del sobrecoste neto del combustible durante 2026 respecto al mantenimiento de los niveles de enero, y no una medición definitiva del gasto real del conjunto de las empresas.
Especial preocupación por los contratos escolares, laborales y turísticos
ANETRA considera que el encarecimiento del combustible resulta especialmente preocupante en aquellas actividades en las que las empresas no tienen capacidad para trasladar inmediatamente las subidas de costes al precio de sus servicios.
Es el caso de numerosas rutas escolares, contratos de transporte laboral, servicios discrecionales, circuitos turísticos, excursiones y otros servicios contratados con semanas o meses de antelación.
En estas actividades, las tarifas pueden haberse acordado tomando como referencia una estructura de costes significativamente inferior a la existente en el momento de prestar el servicio.
Una subida del precio del gasóleo puede provocar así una reducción importante de los márgenes empresariales, particularmente cuando los contratos no incluyen mecanismos adecuados de revisión o actualización de precios.
Esta situación resulta especialmente sensible en determinados contratos públicos de transporte escolar y regular de uso especial, en los que las empresas deben atender las obligaciones de servicio comprometidas con una estructura de costes que puede evolucionar de forma muy diferente a la inicialmente prevista.
Por ello, ANETRA considera necesario que las condiciones de contratación tengan en cuenta la evolución real de los costes de explotación y permitan mantener la viabilidad económica de las empresas prestadoras de los servicios.
Las ayudas no sustituyen la necesidad de adaptar los contratos a los costes reales
Para ANETRA, la prórroga de las ayudas hasta el 31 de diciembre contribuye a mitigar el impacto de la subida del combustible, pero no resuelve por sí sola la presión económica que soportan las empresas de transporte de viajeros.
El gasóleo constituye una de las principales partidas de la cuenta de explotación, junto con el personal, la financiación y adquisición de vehículos, los seguros y el mantenimiento.
La evolución conjunta de estos costes condiciona la competitividad de un sector formado mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas, muchas de ellas con una capacidad limitada para absorber incrementos extraordinarios.
El análisis elaborado por la asociación pone de manifiesto que, incluso considerando las medidas de apoyo aprobadas durante el año, el sobrecoste del combustible puede alcanzar varios miles de euros por vehículo en el conjunto del ejercicio.
ANETRA considera por ello fundamental avanzar hacia condiciones de contratación que permitan adaptar los precios de los servicios a las variaciones significativas de los costes, especialmente en actividades contratadas con antelación y en los servicios públicos de transporte de viajeros.
La asociación recuerda que la sostenibilidad económica de las empresas constituye una condición indispensable para garantizar la continuidad, calidad y seguridad de los servicios de transporte escolar, laboral, discrecional y turístico.
Nota metodológica
La estimación de ANETRA utiliza los parámetros del Observatorio de Costes del Transporte Discrecional de Viajeros en Autocar del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para un autocar de más de 55 plazas: 75.000 kilómetros anuales, consumo de 30 litros cada 100 kilómetros y 22.500 litros de combustible al año.
El escenario toma como referencia el coste efectivo del gasóleo de enero de 2026 y estima el incremento mensual respecto a ese nivel, considerando los precios publicados durante enero-septiembre y una proyección para octubre-diciembre basada en la estabilidad del precio del combustible antes de impuestos.
Se incorporan los cambios fiscales y las ayudas extraordinarias aplicables al transporte profesional durante 2026, incluido el esquema inicialmente previsto en el Real Decreto-ley 25/2026.
La cifra de 5.650 euros es una estimación redondeada y provisional, pendiente de contrastar definitivamente determinados ajustes fiscales y de ayudas de los meses ya transcurridos. No constituye una previsión cerrada ni representa el sobrecoste real de todas las empresas del sector.

















