La Asociación Nacional de Empresarios de Transportes en Autocares (ANETRA) ha trasladado al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible -a través del Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC)- un documento de propuestas para el desarrollo del futuro Plan Auto Vehículo Pesado, en la organización empresarial plantea un nuevo modelo de ayudas a la descarbonización adaptado a la realidad del transporte colectivo de viajeros y, especialmente, a las pequeñas y medianas empresas que desarrollan servicios discrecionales, regulares de uso especial y turísticos. La organización empresarial propone un programa específico para estas modalidades de transporte colectivo de viajeros basado en la neutralidad tecnológica, la renovación del parque y el apoyo a las pequeñas y medianas empresas
La propuesta parte de una idea fundamental: la transición energética debe construirse sobre el modelo de negocio real del sector y no sobre soluciones uniformes que ignoran las diferentes formas de explotación del transporte de viajeros.
Mientras el transporte urbano dispone de recorridos predecibles y centros de recarga permanentes, el transporte discrecional, escolar, laboral o turístico desarrolla una actividad caracterizada por la flexibilidad, la diversidad de recorridos y la necesidad de disponer de una gran autonomía operativa.
Un plan diseñado para las pymes
ANETRA considera imprescindible que el futuro Plan incorpore una línea específica para autobuses y autocares, diferenciada del transporte de mercancías y adaptada a la estructura empresarial del sector,
integrada mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas.
La Asociación advierte de que una política de ayudas diseñada sin tener en cuenta esta realidad puede acelerar los procesos de concentración empresarial y dificultar la continuidad de miles de operadores que garantizan la movilidad en todo el territorio nacional.
Un nuevo modelo de descarbonización
Lejos de plantear un modelo basado exclusivamente en una tecnología concreta, ANETRA propone una descarbonización por resultados, donde las ayudas se concedan en función de la reducción efectiva de emisiones y de la viabilidad operativa de cada servicio.
Para ello plantea una hoja de ruta basada en la neutralidad tecnológica, que permita combinar distintas soluciones durante el periodo de transición:
- vehículos de cero emisiones allí donde ya resultan plenamente viables;
- incorporación progresiva de la tecnología Euro 7
- reconocimiento de los vehículos Euro VI-E como tecnología de transición para acelerar la retirada de los vehículos más antiguos mientras culmina el despliegue de nuevas infraestructuras energéticas.
Ayudas adaptadas al servicio prestado
Una de las principales novedades del documento consiste en abandonar un sistema de ayudas basado exclusivamente en el tipo de tecnología e incorporar criterios ligados al servicio realmente desarrollado permitiendo que cada modalidad pueda acceder a la tecnología ambientalmente más eficiente y viable para sus necesidades operativas.
Renovar antes para emitir menos
La Asociación considera que la renovación del parque debe convertirse en el principal indicador del éxito del Plan.
Por ello propone priorizar aquellas inversiones que consigan retirar los vehículos más antiguos y contaminantes, estableciendo ayudas moduladas en función de la reducción efectiva de emisiones, la antigüedad del vehículo sustituido, el tamaño de la empresa y el tipo de servicio prestado.
Asimismo, plantea que el programa sea compatible con fórmulas habituales de financiación como el renting y el leasing, esenciales para facilitar el acceso de las pequeñas empresas a la renovación de sus flotas.
Una transición justa para el transporte colectivo
Para ANETRA, el proceso de descarbonización debe ser también una oportunidad para reforzar el transporte colectivo como herramienta clave de movilidad sostenible.
La Asociación defiende que un modelo de ayudas adaptado a la realidad del sector permitirá reducir emisiones de forma inmediata, preservar el tejido empresarial formado mayoritariamente por pymes y garantizar la continuidad de servicios esenciales para el turismo, la movilidad laboral, el transporte escolar y la cohesión territorial.
“No existe una única tecnología válida para todos los servicios, pero sí un objetivo común: reducir emisiones cuanto antes. Las ayudas públicas deben adaptarse a la realidad del transporte colectivo y permitir que las pymes lideren también la transición energética, porque sin ellas no será posible una movilidad sostenible para todo el territorio”.

















