Optimización de rutas y mantenimiento predictivo son las dos principales beneficios que le ven a la Inteligencia Artificial (IA) los operadores europeos del transporte de viajeros y mercancías por carretera. Sin embargo, no consideran su adopción una prioridad. El elevado coste de las inversiones a las que hay que hacer frente para implantar estas tecnologías es otra de las principales razones por la que su penetración en el sector es aun pequeña. Concretamente, de apenas un 10% de las empresas, según un estudio realizado por la IRU (Unión Internacional de Transporte por Carretera), organización de la que forma parte la Asociación Nacional de Empresarios de Transportes en Autocares (ANETRA), entre 500 operadores de un total de 19 países europeos.
Casi el 90 % de los pequeños operadores (menos de 49 empleados), que representan el 98% de las empresas de transporte por carretera de la UE, no utilizan la IA. Entre las empresas con más de 50 empleados, solo un 12% utiliza soluciones de IA actualmente.
La principal razón de la baja adopción es que la IA no se considera una prioridad. La investigación de la IRU muestra que las principales preocupaciones de los operadores siguen siendo la escasez de conductores, el aumento de los costes y el cumplimiento normativo.
“Es razonable concluir que muchas empresas aún no consideran la IA como una solución directa para mejorar la eficiencia o reducir costos”, explica Vincent Erard, director sénior de Estrategia y Desarrollo de la IRU. “La segunda barrera más citada fue la financiera. La inversión inicial en tecnología, infraestructura y personal se considera excesiva”, añade.
Con todo, el ejecutivo de la IRA, subraya que “los dos principales casos de uso de IA, la optimización de rutas y el mantenimiento predictivo, no solo reducen los costos, sino que también respaldan la confiabilidad y la eficiencia del combustible”. A su juicio, incluso en esta etapa inicial, las soluciones de IA están aportando un valor concreto. Para Erard, si bien una implementación exitosa requiere inversión y gestión del cambio, las soluciones se diseñan cada vez más para integrarse con los sistemas existentes, lo que facilita una adopción más amplia.

















