Un análisis realizado por la Asociación Nacional de Empresarios de Transportes en Autocares (ANETRA), a partir de los balances estivales de la Dirección General de Tráfico (DGT), vuelve a poner de manifiesto que el autocar es el medio de transporte de personas por carretera más seguro, también en verano. En ocho de los últimos diez años no se han registrado víctimas mortales de personas que viajaban en autobús. En el conjunto de la década, dos personas. Es el medio de transporte de personas con la tasa más baja de siniestros mortales.
El autobús y el autocar se consolidan como el medio de transporte motorizado más seguro para desplazarse por carretera durante el verano. Así se desprende del análisis elaborado por ANETRA sobre los datos publicados por la Dirección General de Tráfico correspondientes a los meses de julio y agosto entre 2017 y 2026.
En ese periodo, la DGT contabilizó únicamente dos personas fallecidas cuyo medio de desplazamiento fuera un autobús: una en el verano de 2018 y otra en el de 2022. Los otros ocho veranos terminaron sin ninguna víctima mortal entre quienes viajaban en este tipo de vehículo.
Especialmente significativo es el comportamiento registrado durante los últimos cuatro años. Los veranos de 2023, 2024, 2025 y 2026 se cerraron consecutivamente con cero fallecidos entre los ocupantes de autobuses y autocares en las vías interurbanas españolas.
Ningún fallecido en el verano de 2026
El resultado vuelve a ser particularmente relevante en 2026. Durante julio y agosto se produjeron 218 siniestros mortales en las vías interurbanas españolas, en los que fallecieron 240 personas, diez más que el verano anterior. Ninguna de ellas viajaba en autobús o autocar.
Este balance se produjo, además, en un contexto de movilidad creciente. Las carreteras españolas registraron durante los dos principales meses estivales 102 millones de desplazamientos de largo recorrido, un 1,5% más que en 2025 y el mayor volumen de la serie histórica.
Mientras los turismos concentraron 124 de las 240 personas fallecidas y las motocicletas 48 —a las que se añaden seis usuarios de ciclomotor—, el autobús volvió a registrar una participación nula en la mortalidad vial estival. Los autocares y autobuses fueron también el único gran medio motorizado de transporte de viajeros que no contabilizó ningún ocupante fallecido.
Un resultado sostenido en el tiempo
Para ANETRA, el dato adquiere especial valor porque no responde al resultado aislado de un único verano. La serie histórica muestra que la ausencia de víctimas mortales se repite de manera sostenida, incluso en periodos caracterizados por una elevada movilidad turística, desplazamientos vacacionales de larga distancia y una intensa actividad del transporte discrecional.
Entre 2017 y 2026, ocho de los diez veranos analizados finalizaron sin fallecidos en autobuses o autocares. Si se amplía el periodo hasta 2015, el resultado apenas cambia: únicamente se contabilizan las dos víctimas ya señaladas en un total de doce campañas estivales.
Esta evolución pone de manifiesto la aportación del transporte profesional de viajeros a la seguridad vial. La formación y experiencia de los conductores profesionales, el control de los tiempos de conducción y descanso, las inspecciones técnicas, el mantenimiento de los vehículos y la progresiva incorporación de sistemas avanzados de seguridad contribuyen a explicar estos resultados.
















