El transporte de viajeros por carretera cuenta con 493 empresas menos que en 2019, pese a que su flota ha aumentado en 2.563 autobuses. Al mismo tiempo, la evolución de la demanda muestra importantes diferencias: mientras el transporte regular general supera en un 33,2% los niveles anteriores a la pandemia, el discrecional todavía se encuentra un 3,6% por debajo; el laboral, un 8,9%; y el escolar, un 11,9%. Son algunas de las principales conclusiones que se extraen del último Observatorio del Transporte de Viajeros por Carretera, correspondiente a julio de 2026, elaborado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y analizado por la Asociación Nacional de Empresarios de Transportes en Autocares (ANETRA).
El análisis realizado por ANETRA refleja una transformación estructural de la oferta del transporte de viajeros por carretera. El sector tiene actualmente menos operadores que antes de la pandemia, pero dispone de una flota mayor, lo que evidencia una progresiva concentración empresarial y un incremento de la dimensión media de las compañías.
En 2019 operaban en España 3.168 empresas de transporte de viajeros de servicio público, con una flota conjunta de 44.063 autobuses. En julio de 2026, el número de empresas se sitúa en 2.675, lo que supone la desaparición de 493 operadores, un 15,6% del total.
En sentido contrario, la flota ha aumentado hasta alcanzar los 46.626 autobuses de servicio público: 2.563 vehículos más que en 2019, equivalentes a un crecimiento del 5,8%.
Como consecuencia, la dimensión media ha pasado de aproximadamente 13,91 autobuses por empresa en 2019 a 17,43 vehículos en julio de 2026. Los datos indican, por tanto, que el sector no está perdiendo vehículos en la misma proporción en la que pierde empresas: disminuye el número de operadores mientras aumenta el tamaño medio de las flotas.
El número de empresas no crece en el último año
La comparación interanual confirma esta tendencia. En julio de 2025 había 2.675 empresas de servicio público, exactamente las mismas que en julio de 2026. Sin embargo, durante ese periodo la flota aumentó de 46.261 a 46.626 autobuses, es decir, incorporó 365 unidades, un 0,8% más.
El promedio se elevó así de 17,29 a 17,43 vehículos por empresa. Por tanto, el incremento de la oferta registrado durante el último año no se ha traducido en la incorporación neta de nuevos operadores, sino en un ligero aumento del parque gestionado por las empresas existentes.
Entre enero y julio de 2026, no obstante, se observa una contracción tanto del tejido empresarial como de la flota. El número de compañías se redujo de 2.702 a 2.675, con 27 operadores menos —un descenso del 1%—, mientras que el parque pasó de 47.538 a 46.626 autobuses, 912 unidades menos, un 1,9%.
ANETRA considera que estos datos deberán analizarse nuevamente cuando se disponga de la información de enero de 2027, teniendo en cuenta el posible efecto estadístico derivado del visado bienal de las autorizaciones VDE.
El discrecional crece un 3%, pero aún no recupera el nivel de 2019
El informe también revela una evolución muy desigual de la demanda entre las diferentes modalidades de transporte colectivo.
Durante el primer semestre de 2026, el conjunto del transporte de viajeros contabilizó 2.987,5 millones de usuarios, un 1,7% más que en el mismo periodo de 2025 y un 15,2% por encima de los niveles de 2019.
El autobús interurbano regular general registró 480,8 millones de viajeros y creció un 3,6% interanual. Es, además, el segmento que presenta una evolución más favorable a largo plazo, al situarse un 33,2% por encima del primer semestre de 2019.
El transporte discrecional alcanzó los 103,3 millones de viajeros entre enero y junio de 2026, un 3% más que un año antes. Este segmento registró tasas interanuales positivas durante todos los meses del semestre: un 1,8% en enero, un 6% en febrero, un 3,5% en marzo, un 0,6% en abril, un 2,3% en mayo y un 4,3% en junio.
Pese a esta trayectoria positiva, el discrecional todavía transporta un 3,6% menos de viajeros que durante el mismo periodo de 2019. Es, entre los mercados que todavía no han recuperado su actividad anterior a la pandemia, el que presenta la evolución reciente más favorable.
El transporte escolar y laboral retrocede
La situación resulta más desfavorable en el transporte regular especial, que reunió 165 millones de viajeros durante el primer semestre y retrocedió un 0,3% respecto a 2025. En comparación con 2019, su demanda permanece un 11,2% por debajo.
Dentro de esta modalidad, el transporte escolar contabilizó 126,2 millones de viajeros, un 0,3% menos que un año antes y un 11,9% menos que en 2019. Por su parte, el transporte laboral alcanzó los 38,8 millones de usuarios, también con un descenso interanual del 0,3% y una caída acumulada del 8,9% respecto al periodo anterior a la pandemia.
La comparación evidencia la magnitud de la brecha existente: frente al crecimiento del 33,2% del regular general desde 2019, el discrecional continúa un 3,6% por debajo; el laboral, un 8,9%; y el escolar, un 11,9%.
Una recuperación profundamente desigual
Para ANETRA, los datos no describen una crisis general de demanda del transporte colectivo, sino una distribución profundamente desigual de su crecimiento. La recuperación se ha concentrado especialmente en el transporte regular general, mientras que el discrecional, el escolar y el laboral todavía no han alcanzado los volúmenes anteriores a la pandemia.
Esta evolución de la demanda coincide, además, con una reducción del tejido empresarial. Desde 2019, el sector dispone de más autobuses, pero cuenta con casi medio millar menos de empresas, una transformación que puede afectar a la competencia, la capilaridad territorial y la diversidad de la oferta.
ANETRA considera que las políticas de movilidad no deben limitarse a incrementar globalmente el número de usuarios del transporte colectivo. El objetivo debe ser garantizar que ese crecimiento llegue también al transporte discrecional, escolar y laboral y contribuya a mantener un tejido empresarial amplio, competitivo y territorialmente diverso.
















