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16-18 Noviembre

Más de 508.000 personas tienen permiso para conducir autobuses en España, pero solo unos 92.000 trabajan como conductores

Según un informe elaborado por la Asociación Nacional de Empresarios de Transportes en Autocares (ANETRA) a partir de las estadísticas de la Dirección General de Tráfico (DGT) y de los últimos datos de empleo de la Encuesta de Población Activa (EPA), España cuenta con más de 508.000 permisos D vigentes, mientras que el número de personas ocupadas como conductores de autobuses, autocares y tranvías se sitúa en torno a 92.000. La enorme distancia entre ambas magnitudes pone de manifiesto uno de los principales retos del transporte de viajeros: convertir la amplia bolsa de personas habilitadas para conducir estos vehículos en profesionales disponibles para trabajar en el sector.

El análisis de ANETRA permite dimensionar una realidad que puede resultar paradójica. Al cierre de 2025, el censo de la Dirección General de Tráfico contabilizaba 508.050 permisos D vigentes en España, la autorización necesaria para conducir autobuses y autocares. De ellos, 474.506 correspondían a hombres y 33.544 a mujeres.

Sin embargo, la cifra de personas que realmente ejerce profesionalmente la conducción es muy inferior.

Una explotación de la Encuesta de Población Activa del INE realizada por Randstad Research sitúa en 91.815 los ocupados dentro de la categoría “conductores de autobuses y tranvías” en el primer trimestre de 2026. La cifra representa, además, un descenso del 6,3% respecto al mismo trimestre de 2025.

ANETRA advierte de que ambas estadísticas no son directamente equivalentes. El censo de la DGT mide titulares de permisos de conducción vigentes, mientras que la EPA mide personas efectivamente ocupadas. Además, la clasificación profesional utilizada por el INE incluye conjuntamente a conductores de autobuses y tranvías, por lo que los 91.815 ocupados constituyen una aproximación al universo profesional del autobús y el autocar, no una cifra exclusiva de ambos modos. La Clasificación Nacional de Ocupaciones identifica este colectivo mediante el código 8420.

Aun con estas precauciones metodológicas, la comparación resulta reveladora: el número de ocupados equivale aproximadamente al 18% del volumen de permisos D vigentes.

Eso no significa que únicamente uno de cada cinco titulares pueda trabajar como conductor ni permite calcular una “tasa de actividad” profesional exacta, pero sí evidencia que tener un permiso D en vigor y estar disponible para trabajar como conductor son realidades muy distintas.

Tener el permiso no significa estar disponible para trabajar

El censo de la DGT incluye personas que obtuvieron su permiso hace años y que pueden encontrarse actualmente trabajando en otra actividad, jubiladas, fuera temporalmente del mercado de trabajo o simplemente sin intención de ejercer profesionalmente la conducción.

A ello se suma otro elemento fundamental: el permiso D no es suficiente por sí solo para desarrollar profesionalmente la actividad. Para trabajar en el transporte de viajeros es necesario cumplir también los requisitos de cualificación profesional correspondientes, entre ellos el Certificado de Aptitud Profesional (CAP). La propia DGT vincula la cualificación profesional y el CAP a determinadas condiciones de acceso a los permisos profesionales.

Por esta razón, ANETRA considera que el volumen de permisos vigentes debe interpretarse como una bolsa potencial de personas habilitadas para conducir, no como una estimación de los profesionales que las empresas podrían contratar inmediatamente.

El contraste resulta especialmente relevante en un momento en el que numerosas compañías del transporte de viajeros encuentran dificultades para cubrir sus necesidades de conductores.

El número de ocupados cae un 6,3%

La fotografía laboral introduce además otro elemento de preocupación.

Según la explotación realizada por Randstad Research a partir de la EPA, los 91.815 conductores de autobuses y tranvías registrados en el primer trimestre de 2026 representan un 6,3% menos que un año antes.

Esta evolución contrasta con el fuerte crecimiento registrado durante los últimos años en la expedición de nuevos permisos.

Entre 2021 y 2025 se expidieron en España 52.055 permisos D y D1. Solo en 2025 se contabilizaron 13.698, frente a los 8.362 registrados en 2021, lo que supone un incremento acumulado del 63,8%.

Se produce así una circunstancia especialmente significativa para el sector: crece con fuerza el número de nuevos permisos, pero eso no garantiza un aumento equivalente del número de profesionales trabajando.

Para ANETRA, este desfase refuerza la necesidad de analizar no solamente el acceso al permiso de conducción, sino también las condiciones que determinan que quienes lo obtienen decidan finalmente incorporarse y permanecer en la profesión.

La mitad de los conductores tiene entre 45 y 54 años

El análisis del mercado laboral aporta otro dato especialmente relevante para anticipar las necesidades futuras de las empresas.

Nada menos que el 50% de los conductores de autobuses y tranvías tiene entre 45 y 54 años, según Randstad Research. Es una concentración muy superior a la registrada en otras ocupaciones profesionales relacionadas con la conducción y evidencia la importancia que tendrá el relevo generacional durante los próximos años.

La cuestión no afecta, por tanto, únicamente al número de profesionales actualmente disponibles. Una parte importante de la plantilla se encuentra en franjas de edad que obligarán al sector a acelerar la incorporación de nuevos trabajadores si quiere mantener su capacidad de prestación de servicios.

En este contexto, el crecimiento de las expediciones de permisos profesionales constituye una señal positiva, pero insuficiente por sí sola.

La incorporación femenina abre una oportunidad

El informe de ANETRA también identifica un importante cambio en la composición de quienes acceden al permiso.

Aunque las mujeres representan solamente el 6,6% de los titulares del permiso D actualmente censados, su peso es mucho mayor entre las nuevas expediciones.

En 2025, 2.450 de los 12.962 nuevos permisos D fueron expedidos a mujeres, lo que representa el 18,9% del total.

La diferencia entre el 6,6% del censo histórico y el 18,9% registrado entre las nuevas expediciones indica que la incorporación femenina está avanzando con mucha mayor intensidad entre las nuevas generaciones de conductores.

Esta evolución puede representar una oportunidad especialmente importante para ampliar la base de profesionales de un sector tradicionalmente muy masculinizado.

Crece también el peso de los conductores internacionales

La diversificación de las plantillas aparece igualmente en la nacionalidad de los profesionales.

Los trabajadores de nacionalidad española representan actualmente el 85,8% de los conductores de autobuses y tranvías, según los datos analizados por Randstad Research. Esto sitúa en torno al 14% el peso conjunto de los profesionales extranjeros y con doble nacionalidad.

La captación internacional puede convertirse así, junto con la incorporación de mujeres y jóvenes, en una de las vías para ampliar la base de profesionales disponible.

Del permiso al volante: el verdadero reto

Para ANETRA, la lectura conjunta de las estadísticas ofrece una fotografía mucho más precisa del problema de los conductores que la mera contabilización de permisos.

España dispone de más de medio millón de permisos D vigentes y la expedición de nuevas autorizaciones ha aumentado considerablemente durante los últimos años. Sin embargo, el colectivo que efectivamente aparece trabajando como conductor de autobús, autocar o tranvía se mueve en torno a 92.000 personas.

Entre ambas cifras existe un amplio espacio en el que intervienen la cualificación profesional, el CAP, las condiciones laborales, los horarios, la conciliación, el coste y duración de la formación, las expectativas profesionales y el atractivo general de la actividad.

El reto del transporte de viajeros, por tanto, no consiste exclusivamente en conseguir que más personas obtengan el permiso D.

Consiste en lograr que una parte creciente de quienes ya lo tienen —y de quienes lo están obteniendo— encuentre suficientemente atractiva la profesión como para incorporarse a ella y permanecer en el sector.

Fuente: informe elaborado por ANETRA a partir del Censo de Conductores de la Dirección General de Tráfico y de datos de la Encuesta de Población Activa del INE explotados por Randstad Research. La categoría laboral de la EPA utilizada corresponde a “conductores de autobuses y tranvías” (CNO 8420), por lo que la cifra de ocupados no debe interpretarse como un recuento exclusivo de conductores de autobús y autocar.

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