Aunque la mayoría de las empresas del transporte de viajeros no están obligadas a disponer de un certificado de eficiencia energética, optar por certificarse de forma voluntaria puede convertirse en una decisión estratégica. Más allá del cumplimiento normativo -según el Real Decreto 214/2025 y la Ley 11/2018- solo están obligadas las grandes empresas y entidades de interés público- la certificación supone una apuesta clara por la sostenibilidad, la competitividad y la mejora continua. Desde OCA Global, empresa colaboradora de la Asociación Nacional de Empresarios de Transportes en Autocares (ANETRA), experta en certificación y sostenibilidad, comparten con nuestros asociados las principales razones por las que cada vez más compañías del sector deciden dar este paso. Recientemente, los responsables de la compañía, Rafael González Torres y Arturo Gómez Dueñas, mantuvieron un encuentro con Marcelino Rincón, miembro de la junta directiva de la asociación, en la que nos explicaron con todo detalle las razones, el alcance y los beneficios de los certificados de eficiencia energética.
¿En qué consiste el proceso de certificación de eficiencia energética?
Básicamente en recopilar los datos de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) generados por las actividades y energía consumida en la empresa a través de tres alcances: emisiones directas (alcance 1), indirectas de energía adquirida (alcance 2) y otras indirectas (alcance 3, como proveedores y viajes de trabajo). Se necesitan calcular y reportar las emisiones usando metodologías reconocidas como ISO 14064 o el Protocolo GHG, presentar un plan de reducción y someterse a auditoría periódica.
¿Qué beneficios genera a una empresa del transporte de viajeros la certificación de eficiencia energética?
Liderazgo y reputación empresarial
La certificación energética demuestra un compromiso real con la sostenibilidad y la responsabilidad ambiental.
Esta actitud proactiva refuerza la imagen corporativa frente a la competencia y es cada vez más valorada por clientes públicos y privados, inversores y empleados.
Las empresas que lideran este cambio se consolidan como referentes en un sector en plena transformación.
Eficiencia y reducción de costes
Certificarse permite detectar consumos innecesarios y procesos ineficientes, optimizando el uso de combustibles, energía y recursos.
Estos ahorros se traducen directamente en una mejora de la rentabilidad y en una gestión más sostenible, aspectos clave para cualquier operador de transporte.
Anticipación regulatoria
Adelantarse a las futuras exigencias ambientales facilita la adaptación progresiva a nuevas normativas y mejora la posición de la empresa ante licitaciones o contratos que ya incluyen criterios de sostenibilidad.
En países como Francia, esta certificación ya es obligatoria para todo el tejido empresarial, una tendencia alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la Agenda 2030.
Acceso a mercados y clientes responsables
Cada vez más grandes empresas —obligadas a calcular y reportar su huella de carbono— requieren que sus proveedores también dispongan de información ambiental.
Por ello, las empresas certificadas resultan más atractivas al integrarse fácilmente en cadenas de suministro sostenibles y disponer de datos verificables sobre sus emisiones.
Contribución al medio ambiente
La certificación de la huella energética es una herramienta práctica para reducir y compensar las emisiones, participar en proyectos ambientales y contribuir a la lucha contra el cambio climático.
De esta forma, las empresas del transporte de viajeros no solo cumplen, sino que aportan valor a la sociedad y al planeta.
Comunicación y valor de marca
Contar con una certificación reconocida ofrece argumentos sólidos para la comunicación corporativa y la RSC.
Permite transmitir mensajes claros, con datos verificables, generando confianza y reconocimiento tanto dentro del sector como entre los clientes y la comunidad.
Un compromiso que impulsa al sector
La certificación voluntaria en eficiencia energética no es un trámite, sino una oportunidad real para innovar, ahorrar y liderar el cambio hacia un transporte más sostenible.
OCA Global acompaña a las empresas en todo el proceso de diagnóstico, certificación y mejora continua, ofreciendo soluciones adaptadas al sector del transporte de viajeros.
Certificarse hoy es avanzar hacia un futuro más eficiente y responsable.


















